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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica"

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GUIA DE ESTUDIO DE LA BIBLIA 

I Trimestre de 2008 - "El discipulado" 

Lección 8 

La experiencia del discipulado 

MATERIAL AUXILIAR PARA EL MAESTRO 
El sábado enseñaré... 

Texto Clave: Juan 6:47-51 
Enseña a tu clase a: 

1 . Saber reconocer que lo que el alimento es para el cuerpo, Jesús es para el alma. 

2. Sentir un deseo de no permitir que nada ocupe el lugar de Cristo en nuestras vi- 
das. 

3. Hacer la decisión de recibir a Cristo en el corazón, de modo que él pueda vivir su 
vida por medio de nosotros. 



Bosquejo de la Lección 

I. Saber: Jesús, el Pan de vida 

A. Claramente la comunión -comer la carne y la sangre de Cristo- es simbólica. 
¿Es símbolo de qué? ¿Por qué usó Jesús esta imagen sorprendente, incluso 
perturbadora? 

B. ¿De qué modo "comemos" el cuerpo y la sangre de Jesús? 

C. ¿De qué manera el milagro de la alimentación de los cinco mil da un significado 
especial a las palabras de Jesús de que él es el Pan de vida? 

II. Sentir: Cristo en el corazón 

A. ¿Por qué la verdad de la comunión es tan importante para los discípulos? ¿Por 
qué es esencial para los que procuran llevar a otros a Jesús? 

B. ¿Cómo podemos saber si la vida de Jesús ha llegado a ser la vida nuestra, y 
que su amor y su gracia han sido asimiladas? 

III. Hacer: Alimentándonos de Jesús 

A. Una manzana no le hace ningún bien a tu cuerpo si queda en el plato. ¿De qué 
modo una relación con Cristo opera del mismo modo? ¿Qué nos dice la nece- 
sidad diaria que tenemos de alimentos acerca de nuestra necesidad de Jesús? 

B. ¿De qué modo podemos evitar tratar al Pan de vida como si fuera meramente 
algo para aliviar las necesidades temporales en lugar de algo que nos permita 
ser el pan viviente para otros? 

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Resumen 

Así como el cuerpo necesita alimento y agua, el alma necesita a Cristo para poder vivir 

Ciclo natural de aprendizaje 



Paso 1 

¡Motiva! 



"El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él" (Juan 6:56). 

Analiza con tu clase la aplicación espiritual de este versículo. Los que aceptan a Cristo 
como su Salvador personal, creen que su cuerpo fue crucificado por ellos y también su 
sangre derramada por ellos. Es personal. Él murió para borrar mis pecados. Y, cuando 
yo permanezco en él, simbólicamente estoy comiendo su carne y bebiendo su sangre. 
Los discípulos de hoy permanecen en Cristo sobre una base diaria, así como los discí- 
pulos de la antigüedad permanecieron con Jesús cada día y lo seguían por donde él 
iba. 

Nosotros permanecemos en Cristo mediante el poder de su Espíritu que mora en noso- 
tros, mediante la oración y la meditación en la Palabra de Dios, por una entrega diaria a 
su voluntad y por responder al llamado a servir. La evidencia externa de permanecer en 
Cristo (comer su carne y beber su sangre) es que llevaremos mucho fruto, el fruto de su 
Espíritu (Juan 15:5; Gálatas5:22, 23). 

Considera: ¿Por qué Jesús usó la analogía de comer su carne y beber su sangre para 
mostrar la importancia de permanecer en él? Ver Juan 15:5. 

Así como nuestros cuerpos físicos no pueden sobrevivir sin comida ni agua, no pode- 
mos sobrevivir espiritualmente sin Cristo. Sin él, nada podemos hacer. Las característi- 
cas de Jesús deben saturar todo el ser, así como los nutrientes y los minerales de los 
alimentos y del agua saturan las células de los tejidos del cuerpo. Los discípulos deben 
alimentarse de Jesús. 



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Comentario de la Biblia 

I. Como niños pequeños 

"De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino 
de los cielos" (Mateo 18:1-4). 

A los niños se les puede enseñar: siempre están aprendiendo, y están ansiosos de 
aprender. Como discípulos de Cristo, debemos estar dispuestos a aprender, así como 
lo están los niños. Requiere humildad tener un espíritu enseñable (vers. 4). A menudo 
somos rápidos para compartir lo que sabemos (o lo que pensamos que sabemos). En 
cambio, deberíamos estar abiertos para ser enseñados por el Espíritu Santo. Esto a 
menudo sucede por medio del conocimiento y la experiencia de otros creyentes. Y mu- 
chas de las cosas que necesitamos aprender tienen que ver con nuestros propios de- 
fectos de carácter. Podemos comprender y aceptar la verdad que está en la Palabra de 
Dios. Pero, no siempre es fácil comprendernos a nosotros mismos y aceptar la verdad 
acerca de nuestras propias faltas. 

El tiempo que Jesús estuvo con sus discípulos lo pasó enseñándoles acerca de ellos 
mismos y de las cualidades que necesitaban tener para ministrar a otros. 

Lee los siguientes textos. Luego, analicen en la clase las cualidades que indica 
cada pasaje. 

Mateo 8:23-27 

Marcos 8:34-36 



¿Descubriste fe, abnegación o imparcialidad? Los que eligen seguir a Cristo deben 
aprender estas y otras cualidades, que los hará discípulos efectivos. 

II. Dependencia 

Los niños son dependientes. Dependen de sus padres para su alimento, su ropa, su te- 
cho, su cuidado cuando están enfermos, su protección y su enseñanza. De hecho, en 
nuestra sociedad, lo niños menores deben tener el permiso de sus padres para hacer 
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casi cualquier cosa. Del mismo modo, debemos depender totalmente del Salvador. El 
es quien nos provee lo que necesitamos, nuestro sanador, nuestro defensor, nuestro 
maestro. Deberíamos ser cuidadosos de no embarcarnos en ninguna actividad sin su 
permiso, su conducción. 

Lee los siguientes textos. Describe cómo los discípulos dependieron de Cristo en 
cada ejemplo: Mateo 14:15-19; 14:24-32; 17:24-27. 

III. Pescadores de hombres 

Lee Juan 21 :3 al 12. Este pasaje podría tener un mensaje doble. Primero, Jesús llama 
niños a sus discípulos, sugiriendo su dependencia y vulnerabilidad. Luego provee para 
ellos lo que no podrían proveerse ellos mismos. En toda la noche no pescaron nada, 
pero con la ayuda del Señor capturaron más peces en su red de los que podían cargar. 
Y, cuando llegaron a la orilla, encontraron una comida preparada para ellos por Jesús 
mismo. Aquí Jesús proveyó para sus necesidades físicas inmediatas y para satisfacer 
su apetito. 

La segunda implicación es de orden espiritual. Cuando Jesús los llamó para ser discí- 
pulos, les dijo que los haría pescadores de hombres. Así como capturaron una gran 
cantidad de peces en su red, también, por el poder de Cristo, llevarían muchas almas 
perdidas al Señor. 




Preguntas para reflexionar: 

1. ¿Por qué permitió Jesús que Pedro, Santiago y Juan fueran testigos de la transfi- 
guración? (Ver Mateo 1 7:1 -1 3). 

2. ¿Qué importancia tiene la transfiguración para nosotros hoy? 

3. ¿Qué acciones, en tu vida personal, muestran tu creencia en Jesús como el Hijo 
de Dios? 

Preguntas de aplicación: 

1 . En el Jardín de Getsemaní, todos los discípulos huyeron de la escena por temor a 
la multitud. ¿Qué mensaje puede derivarse de esa experiencia para los discípulos 
de hoy? (Ver Mateo 26:56). 

2. ¿Cómo es posible tener al Señor con nosotros, y tener el conocimiento de quién 
es, y todavía ceder a la debilidad humana y al pecado? 

3. Aun cuando el Señor nos llamó al discipulado, ¿qué provisiones, si las hay, ha 
hecho él por causa de nuestra propensión a ceder a la tentación y al pecado? (Ver 
Hebreos 7:25; Hebreos 9:24; 1 Juan 2:1). 

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4. Aunque es fácil sucumbir a las debilidades humanas, ¿qué cosas específicas po- 
demos hacer para vencer estas debilidades? 

Testificación 

En este mismo instante, Jesús es nuestro Mediador en el Santuario celestial. Hebreos 
9:24 nos dice que él ahora aparece en la presencia del Padre en nuestro favor. Al pro- 
curar hacer que otros lleguen a ser discípulos, podemos darles esta seguridad. Servi- 
mos a un Dios misericordioso, que comprende nuestras debilidades y es capaz de ayu- 
darnos a vencer. (Ver Hebreos 4:15, 16). 




En los capítulos 24 y 25 de Mateo, vemos a Jesús sentado en el Monte de las Olivas 
con los discípulos. Aquí, él les pinta un cuadro que no es tan hermoso como el que 
ellos ven del Templo grandioso en su ciudad amada, Jerusalén. Le oyen hablar de la 
caída de Jerusalén, y preguntan: "¿Cuándo serán estas cosas?" (Mateo 24:3). 

Tal vez, al preguntar cuál será la señal del retorno del Señor, los discípulos estaban 
esperando escuchar alguna revelación espectacular. En cambio, oyeron la fría y dura 
verdad de este mundo cruel y odioso. En cambio, se les dio un cuadro de la realidad 
del pecado, y del dolor y la tristeza que vendría sobre ellos, los seguidores de Cristo. 

Pero, junto con las historias de destrucción, de degradación y de profanación, les dio 
esperanza. Todas estas cosas ocurrirían, pero con cada evento que transcurriría, estar- 
ían un poco más cerca del día de su redención. Ellos sabían que el Señor los dejaría 
dentro de poco, pero los horribles eventos futuros eran señales del pronto regreso de 
su Mesías. (Ver Lucas 21 :28.) 

Considera: ¿Por qué piensas que era importante para el Señor compartir abiertamente 
con los discípulos los eventos que sucederían? 

¿Qué impacto tiene el conocimiento de los eventos de los últimos días sobre tu com- 
promiso personal con el Señor (especialmente considerando cómo estas cosas afec- 
tarán a los seguidores de Cristo)? 

Invita a un miembro de tu clase a concluir con una oración. 



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